Caminar por la vida, movido principalmente, pero no solo, por dos piernas: el estoicismo y el budismo. Intento siempre, tomarme el tiempo necesario para analizar y definir lúcidamente cualquier pensamiento que surja en mi mente, para conseguir verlo despojado de cualquier otra cosa que no sea su naturaleza esencial. Es entonces cuando lo reconozco como propio y no como el reflejo de cualquier otro.
¿Significa esto, que desprecie los reflejos que proceden de otras mentes? —No; ni mucho menos.